lunes, 28 de noviembre de 2016

LOS GARANTES DEL CORREDOR MINERO.



Sergio Sullca. Noviembre de 2016

“Hermanos Chamaqueños, todo los compromisos de parte de la empresa está en el convenio marco, revisen y analicen y otro documento en borrador el convenio especifico de responsabilidad social, hay esta el aporte y otros temas importantes para el desarrollo de Chamaca y sus comunidades que sea planteado a la empresa, toda esta propuesta hasta ahora no entiende su autoridad, por eso el pueblo no esta fundamentando bien su plataforma de lucha… agenda puntual debe ser el cumplimiento del convenio marco y la firma de convenio Específico de responsabilidad social, con estos dos temas puntuales chamaca ganará en la lucha...caso contrario se perderá .....”(Sic)

La cita corresponde a la publicación del ex alcalde del distrito de Chamaca, Domingo Salas, en su cuenta de Facebook, intentando orientar la huelga del distrito de Chamaca que paralizó las actividades de la empresa minera Hudbay entre el 7 y 10 de noviembre de 2016, en un corredor de intensa actividad minera, entre las provincias de Espinar y Chumbivilcas en la región Cusco y la provincia de Cotabambas en la región Apurímac.

El internauta  hace Alusión al “Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional Por la Responsabilidad Ambiental y Social Para el Desarrollo Sostenible de Chamaca” que fue firmado entre Chamaca y Hudbay, el 14 de diciembre de 2013, cuyo objeto es establecer una alianza estratégica para contribuir al desarrollo sostenible de Chamaca, por el cual, Hudbay se compromete a brindar apoyo a la Municipalidad Distrital para elaborar proyectos y gestionar su financiamiento “ante las entidades, públicas y privadas, nacionales y extranjeras” y de ser el caso, “aportar oportunamente, los recursos que razonablemente correspondan para la ejecución de las acciones que las partes acuerden…”. El Convenio instituye un Comité de Evaluación para ejecutar y evaluar los proyectos y finalmente pone como garantes a la Presidencia del Consejo de Ministros, (PCM), el Ministerio del Medio Ambiente (MINAM), el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), el Ministerio de Cultura (MINCU) y la Defensoría del Pueblo.

El Convenio Marco además posibilita la suscripción de posteriores convenios específicos para implementar proyectos concretos, lo que en efecto ocurrió; se suscribió el “Convenio Específico Para la Ejecución de Proyectos de Inversión Pública en el Distrito de Chamaca Para los Años 2013-2014” por el cual la empresa  se compromete a financiar la reforestación de las comunidades de Chamaca, la instalación de un sistema de comunicación rural de televisión, telefonía móvil e internet; y el “Acta de acuerdos entre la Municipalidad Distrital de Chamaca y Hudbay Perú, correspondiente al año 2015” suscrita el 31 de marzo de 2016, por el cual (en medio de una redacción confusa) la empresa  se comprometería a gestionar la participación de empresas privadas para el financiamiento y ejecución de proyectos identificados por las dos partes y la Municipalidad a “acompañar” en las gestiones de búsqueda de esta empresa.

Los compromisos insertos en estos convenios no habrían sido cumplidos por Hudbay,  lo que generó la huelga que terminó ubicando a los manifestantes de Chamaca en el mismo tajo del proyecto minero Constancia. Felizmente la sangre no llegó al río como suele pasar en el corredor minero porque el 10 de noviembre se instaló una mesa de diálogo con la presencia de representantes de la PCM, MINEM, Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) y Ministerio de Agricultura (MINAGRI).

No obstante la visión que tiene el ex alcalde sobre el Convenio Marco, éste es cuestionable por varias razones: por ejemplo, presenta un trámite engorroso para la implementación de los aportes y porque éstos – en cierta medida - están sujetos a la voluntad de la empresa; así como son cuestionables los convenios específicos porque guardan condicionantes  como que la Municipalidad se encargue de hacer “los esfuerzos” para que el aporte de Hudbay sea calificado por el sector competente como inversión de infraestructura pública…”; o que el alcalde “agote todos los trámites necesarios para buscar un financiamiento estatal y de no ser posible recién la empresa podría aportar…”; y porque no encaja en ningún concepto de gobernabilidad que una empresa minera exija a un alcalde a “gestionar ante las entidades públicas” o que entre ambos busquen a una “entidad privada” que financie un proyecto determinado cuando se supone que ese es el papel de la empresa minera firmante.

Las partes podrán dar sus propias versiones, seguramente diferentes; y frente a cualquier disyuntiva tendrían que intervenir los garantes pero la verdad es que su participación es meramente declarativa dentro del Convenio porque no se especifica sus funciones. Sin embargo al ser entidades del Estado peruano su intervención es absolutamente pertinente y necesaria, no porque lo diga el Convenio sino por un razonamiento lógico-jurídico dentro de un Estado de Derecho.

Es por este razonamiento que los garantes tuvieron que llegar a Chamaca en un noviembre especialmente denso en el corredor minero porque semanas antes había muerto un campesino a manos de la policía en el último paro de Cotabambas, iniciaba un paro en el distrito de Quiñota en contra de la empresa Anabi; se anunciaba otro paro en la totalidad de la  provincia de  Chumbivilcas y otro paro en la provincia de Espinar; por lo cual una comitiva de alto nivel del gobierno central - de los cuales destacan la Ministra de Salud Patricia García  y el Ministro de Vivienda Edmer Trujillo - programó una agenda de trabajo en parte del corredor: el día 23 estuvieron en Espinar, el 24 en Chamaca y el 25 en el distrito de Santo Tomás capital de Chumbivilcas instalando o continuando sendas mesas de diálogo.

Sensata la presencia del gobierno central que, no estarían viniendo a velar por el cumplimiento de ningún Convenio Marco sino a cumplir su rol como Estado y liberar la carga social de la empresa con la que comparte el mismo discurso. Los representantes de Hudbay al igual que otras empresas suelen decir: “nosotros no tenemos por qué hacer la carretera, pídanselo al Ministerio de Transportes, no tenemos por qué construir el colegio, pídanselo al Ministerio de Educación, nosotros…” mientras que los representantes del Estado, suelen decir: “sí, nosotros como Estado debemos construir la carretera, el colegio… es nuestra responsabilidad”. El discurso de la empresa es cuestionable porque, de acuerdo al Estudio de Impacto Ambiental del proyecto minero Constancia, Hudbay está en la obligación de contribuir materialmente (vía convenios específicos) con las poblaciones consideradas zonas de influencia indirecta que para el caso, son los distritos de Chamaca, Velille y Livitaca de la provincia de Chumbivilcas en cuya frontera tripartita se ubica Constancia; mientras que el discurso del Estado es acertado en medio de una decisión política loable, buscando salidas concretas a la pobreza de Chamaca.

El problema ahora es que esta decisión política es tan vieja como el nombre “mesa de diálogo”. ¡Cuántas mesas hay, cuánto tiempo están durando, qué resultados han traído hasta diciembre de 2016 en el corredor minero?. ¿Por qué la mesa de diálogo de Chamaca tendría que ser diferente? El pesimismo de muchos chamaqueños tiene asidero en la experiencia de Espinar donde se encuentra el proyecto minero Antapacay, que supuestamente cerró una mesa de diálogo en año 2013 sin resultados concretos para la provincia lo cual mantiene latente un conflicto; la mesa de diálogo en Cotabambas donde se encuentra el proyecto minero Las Bambas, por la cual, el Estado peruano habría comprometido un aproximado de seiscientos millones de soles en inversiones, tampoco muestra resultados concretos para las comunidades campesinas cotabambinas. 

Los funcionarios de mando medio que acompañan la comitiva, no son improvisados porque vienen de gobiernos pasados, conocen el territorio y la problemática, así que cuentan con la experiencia suficiente para orientar las decisiones de sus ocasionales jefes y entender que son más que razonables y justas la construcción de la carretera Maranniyoc, la implementación de tecnología informáticas en las instituciones educativas y la implementación de un proyecto para reducir la desnutrición en los niños de Chamaca; comprometiendo el aporte de Hudbay de acuerdo al concepto de responsabilidad social, la inversión del Ejecutivo de acuerdo a su responsabilidad constitucional y el aporte de los exiguas arcas del municipio de Chamaca. Así tal vez puedan cubrir las expectativas de un pueblo y acaso responder a un solitario e internauta ex alcalde.

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