sábado, 15 de octubre de 2016

SERGIO SULLCA: EL OCTUBRE DE ALOSILLA

¿Qué tienen en común los expedientes judiciales 2638-2014, 1270-2014 y 1107-2015?. Varios aspectos en realidad, de entre los cuales destacan: los tres se desarrollan en la Corte Superior de Justicia de Cusco, los tres se iniciaron por sendas denuncias de delitos contra el honor por versiones calumniosas contra tres ciudadanos cusqueños y los tres ponen en el banquillo de los acusados a un personaje público de larga trayectoria en las comunicaciones de la región Cusco, Washington Alosilla Portillo.


Se trata de una persona que - de acuerdo a las versiones recogidas entre los periodistas más destacados de Cusco - no cursó estudios en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UNSAAC (la única que ofrece la carrera profesional de periodismo en la región Cusco); pero que posee un singular talento para comunicarse con los radioyentes cusqueños. Su lenguaje jovial y campechano, su presencia de más de treinta años en el negocio de la comunicación, entre otros factores; le hicieron dueño de una audiencia importante en el medio regional. De tener, un programa en radio Salkantay, es actualmente propietario de un medio de comunicación televisivo, RTV y de un periódico, El Diario del Cusco. Qué duda cabe, ostenta un poder singular que a ratos pareciera estar por encima de las autoridades democráticamente elegidas, entre congresistas, presidentes regionales y alcaldes provinciales y distritales. Sobre él se han tejido verdaderas leyendas urbanas. Una leyenda dice por ejemplo que es tanta su audiencia y popularidad – y por ende, su poder - que una palabra suya podría destruir la carrera de cualquier político, funcionario público o incluso magistrado, por lo cual éstos le tendrían miedo; otra leyenda dice que presidente regional o alcalde que no contrate con su canal de televisión o su periódico, será pasible de su furia y de constantes titulares y editoriales destructivos, por lo cual lo mejor para los electos, sería pasar por caja y no hacerse mayor problema.



Se muestra a sí mismo como el dueño del bien y el mal, un perdona vidas magnánimo o déspota de acuerdo a su estado de ánimo. Su trabajo, además de locutor de radio y administrador de dos medios de comunicación importantes; es calificar a las personas, decidir “quién está mal y quién está bien”, quién se merece sus elogios o quién su malevolencia. “Mequetrefe”, “bueno para nada”, “atorrante”, “fracasado”, “pobre diablo”, “inservible”, “mal elemento”; son solo algunos de los epítetos que utilizó por décadas para reducir a cualquier desdichado que no tuvo el cariz suficiente o el dinero para caerle bien. Tiene un estilo avezado para las comunicaciones y la mentira así como la calumnia son solo algunas de sus armas. Es conocida por ejemplo, la información que propaló en el Diario del Cusco a solo días de las últimas elecciones regionales y municipales, en octubre de 2014, anunciando que el candidato al Gobierno Regional de Cusco, Edwin Licona, habría sido excluido del proceso electoral por el Jurado Nacional de Elecciones favoreciendo así al contendor Benicio Ríos; lo cual le generó un público rechazo porque la mentira y desinformación ya no iba solo contra una persona sino contra la inteligencia de la ciudadanía cusqueña.


Su posicionamiento es innegable pero sus prácticas han devenido en intolerables porque de un tiempo a esta parte, algunos ciudadanos decidieron no aceptar más la conducta perniciosa de Alosilla; personas que fueron víctimas de su estilo y calumniadas en público, decidieron recurrir ante el Poder Judicial haciendo uso del Código Penal.

El ex Director de COPESCO, Ingeniero Civil Helio Molina lo denunció por el delito de Difamación Agravada, el caso ya está en etapa de juicio oral y el día 19 de octubre continúa el proceso dentro del expediente 2638-2014 que se ventila en el Segundo Juzgado Penal Unipersonal de la Provincia de Cusco. 

El abogado Sergio Sullca lo denunció por el delito de Difamación Agravada, el caso ya está en etapa de juicio oral que inicia el día 18 de octubre dentro del expediente 1270-2014 que se ventila en el Juzgado Penal Unipersonal Transitorio de la Provincia de Cusco. En este caso, ya se desarrollaron dos juicios orales anteriores cuyas sentencias de primera instancia, que absolvían a Alosilla, fueron declaradas nulas en segunda instancia; por lo cual se desarrollará un tercer juicio que podría ser el último y definitivo.

La ex Procuradora Anticorrupción de la Región Cusco, abogada Dora Monzón, también lo denunció por el delito de Difamación Agravada, el caso está en etapa de juicio oral que inicia el día 31 de octubre dentro del expediente 1107-2015 que se ventila también en el Juzgado Penal Unipersonal Transitorio de la Provincia de Cusco. 




No es necesario reproducir las calificaciones proferidas por Alosilla en contra de estas personas a través de su programa de radio, su canal de televisión o su periódico; esta tribuna no será el eco del locutor; basta con decir que los tres procesos están en pleno giro y si ello es así, es porque cuentan con todos los requisitos exigidos por el Código Procesal Penal para iniciar un proceso de “ejercicio privado de la acción” por el delito de difamación. De este modo, se podrá llegar a una verdad jurídica respecto de la histórica actuación de Alosilla en los medios de comunicación cusqueños. No se equivoque el lector, no se pone en tela de juicio la libertad de expresión, opinión o información a nivel regional o nacional, sino y exclusivamente la conducta de Washington Alosilla que, de acuerdo a varios de sus oyentes, confunde el derecho a expresarse con el supuesto derecho a injuriar.

Los tres casos citados ponen en apuros al personaje porque a partir del mes de octubre de 2016 enfrentará tres procesos judiciales a la vez, tendrá que defenderse en tres oportunidades cada semana, recorrer los pasillos del Poder Judicial entre lunes y viernes, no como publicista sino como acusado, con el riesgo real de purgar pena privativa de libertad efectiva en el Establecimiento Penal de Quenqoro si es que lo condenan en dos de estos procesos porque tendría la calidad de reincidente. Es cierto que podrá pagar a los mejores abogados por la fortuna material que ostenta, como es cierto que estos tres procesos terminan de sentarlo en el llano como todo mortal, disipando todas las leyendas que se tejieron sobre él como aquella que lo ubica por encima de los magistrados cusqueños. Por lo demás, el Poder Judicial tiene en sus manos tres casos emblemáticos y con ellos, la oportunidad de terminar - de una vez y por todas - con la industria del insulto en la región Cusco.

Cusco, 14 de octubre de 2016. 

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