jueves, 22 de diciembre de 2011

ESPINAR: ENTRE LA NEGOCIACIÓN Y EL CONFLICTO

1. LA PREGUNTA

Luego de vivir un año en Espinar y haber registrado algunos detalles de su relación económica, social, política y contractual con la empresa minera Xstrata, en un contexto de conflictos sociales a nivel nacional, el observador - para terminar de redondear algunas ideas - se pregunta:

¿Qué debe hacer el Estado y el gobierno peruano para evitar el conflicto social en Espinar sin detener la inversión minera ni renunciar los derechos humanos?

Algunas respuestas nacidas en Espinar, pueden darle algunas ideas al Estado peruano o por lo menos llamar la atención del gobierno central para evitar un conflicto social, poniéndose no siempre al lado del más fuerte, distinguiendo la verdad de la mentira y lo legal de lo ilegal y sobre todo, escuchando las voces del interior que no siempre transmiten los medios de comunicación. A continuación un intento por descifrar un conflicto local antes que se convierta en noticia nacional.

2. EL PANORAMA
Espinar tiene una experiencia de convivencia de aproximadamente 30 años con la minería que hoy se personifica en la empresa Xstrata que atraviesa un excelente momento en el mercado internacional. Entre provincia y empresa, además de una endeble regulación normativa, existe principalmente una relación contractual instituida en el Convenio Marco por el Desarrollo de la Provincia de Espinar, suscrito todavía el 03 de septiembre de 2003. Por esta razón, es correcto decir que, mal o bien, con altas y bajas, Espinar acepta la actividad minera y a la empresa Xstrata.

Luego de ocho años de vigencia del Convenio, éste se mantiene y la relación se encuentra establecida en un contexto remecido por los conflictos sociales en el norte, el centro y el sur del país. El primer semestre del 2011 estuvo marcado en el sur peruano por la protesta Aymara liderada por Walter Aduviri y la cancelación del proyecto minero Tía María en Arequipa. El segundo semestre, igual de dramático, estuvo marcado por las protestas en Andahuaylas, Ancash y Cajamarca, también en contra de la minería en general o de proyectos mineros en concreto. El cambio de gobierno no significó un cambio sustancial.

En medio de este movido escenario, Espinar continuó por un rumbo institucional y contractual. Con el ánimo de darle continuidad y profundizar su relación con la empresa, presentó su propuesta de Reformulación del Convenio Marco el día 28 de noviembre, justo cuando las cosas ardían en Cajamarca, le propuso a Xstrata instalar una mesa de negociación.

3. LA PROPUESTA DE NEGOCIACIÓN Y LA NEGATIVA

Previamente a la propuesta, Espinar le pidió a Xstrata a lo largo del 2011, la información sobre cómo implementó cada una de las cláusula del Convenio Marco pero Xstrata no la dio.

Al no tener la información, las organizaciones sociales y la Municipalidad Provincial, concluyeron en base a su propia experiencia, que el Convenio no había sido cumplido en su totalidad y que más había servido como un producto publicitario vendido a nivel nacional e internacional. Le dijeron a Xstrata, en todas las formas posibles, que cumpliera pero se encontraron con una pared. Las actas que actualmente existen en la secretaría Técnica del Convenio dan fe de esta afirmación.

Agotada esta etapa, la sociedad civil reunida en el Comité de Concertación (instituido también por el Convenio), le ordenó a la Municipalidad Provincial de Espinar que remitiera a la empresa, la propuesta de Reformulación del Convenio Marco elaborada también a lo largo del 2011 (léase “El Congreso de Reformulación” http://sullcasurandino.blogspot.com).

Efectivamente, el municipio remitió la propuesta de Reformulación y Xstrata mandó una carta el 14 de diciembre, no respondiendo a la propuesta, sino endilgándole a la Municipalidad Provincial de Espinar su incapacidad de gasto como si fuera una propuesta sólo de la Municipalidad y tuviera un contenido sólo económico, olvidando los temas laborales, ambientales, administrativos, de derechos humanos, de generación de oportunidades económicas, etc.

La negociación, en esencia es un proceso de diálogo, no es nueva para Espinar, ya en el año 2003 había propuesto el mismo Convenio Marco que incluso ahora es un modelo tomado en los distritos de Ajoyani provincia de Carabaya, Antauta provincia de Melgar que están en pleno proceso de negociación con la empresa Minsur y Santa Lucía provincia de Lampa que acaba de remitir su propia propuesta a la empresa Ciemza Tacaza; las tres en el norte de Puno, en la zona quechua.

Es esta tradición, así como la situación actual, que motivan la propuesta de Reformulación que no es otra cosa que un intento civilizado por comunicarse. Lamentablemente, Xstrata no piensa lo mismo, para ella la comunicación es válida sólo cuando lo necesita, cuando le conviene, cuando va de una dirección a otra – de la empresa a la provincia – y no al contrario porque así resulta incómoda y no tiene sentido. (léase “Mamanocca y Condoroma, dos rayas más al tigre” http://sullcasurandino.blogspot.com) Como fuere, Espinar ya allanó el camino, ya propuso, ya demostró su disposición para el diálogo. ¡Qué más podría hacer?.

4. EL RESPETO POR LA LEY Y LOS CONTRATOS

En un momento de desborde social a nivel nacional y sorteando con paciencia los giros políticos, Espinar decidió confiar en el sistema político y respetar la Ley para exigir no sólo uno, sino varios derechos.

Pero el respeto por la Ley debe venir de las dos partes sin caer en el prejuicio de que la empresa es la dadivosa y la ciudadanía es la feliz receptora, una percepción que suelen explicitar periodistas como Jaime de Althaus y Aldo Mariátegui quienes conciben que no hay una relación de derecho entre empresa y ciudadanía sino una relación benefactor - beneficiario. Dicho de otro modo, aquella orden dada por la Constitución: “todos son iguales ante la Ley”, no puede ser vista sólo desde el lado de los inversionistas sino también del otro lado, el lado de los Pueblos Originarios.

Además, el Convenio Marco es un contrato sui géneris regulado por el Código Civil en el cual, ambas partes tienen obligaciones. Espinar ha cumplido reconociendo que la actividad minera es importante y dándole el apoyo necesario a lo largo de ocho años. Contrariamente, Xstrata no ha cumplido, por ejemplo, el 70% de sus trabajadores tendrían que ser de Espinar, no es así, debió implementar un seguro ambiental, no implementó, debió instalar una red de compra de bienes y servicios en Espinar, no instaló, NO debió contaminar el medio ambiente y contaminó.

Como están las cosas, Xstrata parece estar por encima de la Ley y del Convenio, no entiende de derechos fundamentales y el diálogo es una recomendación que el Estado debe hacerla sólo a la ciudadanía.

Dada la situación, Espinar pudo recurrir a la protesta en el plano social o pudo recurrir a un proceso civil de cumplimiento en el ámbito jurídico - procesal pero no lo hizo. Espinar optó por el camino directo del diálogo amparándose en principios tan viejos de la República como son el respeto por la Ley y los contratos.

5. UN ESTADO EFICIENTE Y CON AUTORIDAD

Por enésima vez, la pregunta salta por sí sola: ¿… y dónde está el Estado?. Buscando algunas variantes, tal vez lo mejor sería preguntar: ¿qué hace el Estado y qué debería hacer en una situación coherente como la que plantea Espinar?

Respondiendo a lo primero, el Estado Central se hace el muertito, sólo reacciona “después de…” cuando ya las llantas queman.

Respondiendo a lo segundo, el Estado debería ser eficiente. El Estado Central y las diversas instituciones relacionadas directa o indirectamente con la actividad minera deben dejar de actuar como los escuderos de empresas como Xstrata. Por citar un ejemplo, la Dirección Regional de Salud Cusco (DIRESA – CUSCO) tomó muestras de sangre de las personas afectadas por la actividad minera de Xstrata en agosto del 2010. Los resultados no se conocen hasta fines del 2011, lo cual deja serias dudas sobre la forma en que cumple su función esta dependencia.

En su defensa, Xstrata suele decir que cumple con sus deberes y responsabilidades y que remite periódicamente sus informes al MINEM y al MINAM y que su actividad no tiene ninguna deuda con la sociedad y el medio ambiente. Si esto es cierto, la ciudadanía espinarense no tiene conocimiento de la fiscalización y evaluación estatal y las instituciones del Estado no hacen nada para generar y transmitir esa información a la sociedad. El Estado actúa bajo el supuesto de que Xstrata es una empresa confiable. Un ejemplo claro de las consecuencias de esta mirada sesgada, es Tía María: su EIA fue cancelado por el Ministerio de Energía y Minas sólo cuando un organismo de las Naciones Unidas le encontró ciento treinta y tantas observaciones. Como ya es historia, antes de aquella cancelación tuvieron que morir personas, es decir “después de…”.

El Estado peruano ya no puede permitirse estos extremos y ello parte porque tenga una mirada amplia de las cosas y que cumpla con sus funciones eficientemente sin ningún sesgo o supuesto. Espinar, ya manifestó su disposición al diálogo y la carta que remitió a Xstrata llegó también a la Presidencia de la República, la Presidencia del Congreso y de la PCM, al MINEM y al MINAM, al Gobierno Regional de Cusco y la Embajada Suiza en Perú. Incluso una delegación espinarense se presentó ante la Comisión de Pueblos Amazónicos, Andinos y Afroperuanos del Congreso de la República, el día 06 de diciembre del 2011.

Sería inconcebible que el Estado peruano mantenga esa mirada sesgada a favor de Xstrata y parta del supuesto que Espinar tiene una intención maliciosa con su propuesta de Reformulación o peor aún, parta del prejuicio de Althaus y Mariátegui, más, en un momento de conflictividad que vive el país.

De hecho, el Ministerio de Energía y Minas tiene conocimiento pleno de la situación en Cusco. El Sr. Rony Segura Villegas, encargado del área de gestión social del MINEM en Cusco, estuvo en Espinar e intentó abrir el diálogo, pero a los ojos de Xstrata no era un funcionario de rango para este trabajo y sencillamente no le hicieron caso a diferencia de la Municipalidad y el FUDIE que sí le mostraron su apertura. Sin desmerecer el trabajo del Sr. Segura, en este tema debe intervenir el mismo Ministro para imponer la Ley y doblegar la soberbia de Xstrata, eso, si existe Ley en este país.

Además del MINEM, esto le incumbe al MINAM, una institución aún débil que no alcanza a ser lo que el país necesita. Por ejemplo, debería ser el MINAM, el que evalúe los Estudios de Impacto Ambiental para ver si éstos pueden o no ser aprobados, y no el MINEM que actúa sobre la base de que “todos los EIAS deben ser aprobados”. El Convenio Marco, esencialmente, tiene un contenido medio ambiental de ahí que esta Institución deba intervenir no obstante sus limitaciones a través del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).

El Estado debe hacer que Xstrata cumpla con su responsabilidad social y ambiental, mínimamente ordenándole que dé a conocer la información que tantas veces ha pedido Espinar y sentándolo a la mesa, demostrándole al país que Xstrata no está por encima del Estado. Se encontrará así un camino institucional que perfectamente puede evitar el conflicto presentando a un Ejecutivo eficiente, eficaz y que hace valer el principio de autoridad.

6. EL PAPEL IMPARCIAL DE OLLANTA

La pregunta es ahora: ¿Qué hace Ollanta y qué debería hacer Ollanta en una situación coherente como la que plantea Espinar?

Respondiendo a lo primero, Ollanta está ocupado en el Conga y Espinar sólo existe para él cuando escucha “Majes Siguas II”. Respondiendo a lo segundo, es algo más sencillo aunque no lo parezca, pero antes, algunas reflexiones:

Espinar votó abrumadoramente por Ollanta en la primera y segunda vuelta de las elecciones del 2011 y una de las razones fue el mensaje de la gran transformación dentro del cual, se entendió que los derechos humanos, entre ellos los ambientales, primarían por sobre las inversiones; sin embargo no pasó mucho tiempo antes de la primera decepción. El domingo 06 de noviembre se dirigió a los peruanos a través de una entrevista donde dijo que los compromisos asumidos por el Estado se respetan y que la minería era importante para la economía peruana por lo cual había que darle todo el apoyo. Con ello la parcialización de Ollanta -si había alguna duda- estaba confirmada.

Con la frase “Conga va”, el Presidente le decía a los peruanos que la promoción de la inversión minera era tan importante para el fisco que podían postergarse los derechos humanos. Nada había cambiado desde la salida de Alan y francamente esa actitud fue recibida con mucha preocupación aquí porque, volviendo al plano de la negociación, incluso ya sentados con el MINEM y el MINAM a la mesa, Xstrata estaría en ventaja. Esa actitud no es la que esperaba Espinar y el entusiasmo por el triunfo nacionalista terminó de un porrazo.

Bastaría en este momento que Ollanta diga: “siéntense a la mesa a negociar muchachos, no me hagan bulla y tú Xstrata dales la información que piden”. No sería necesario exigirle que sea lo que fue en la campaña electoral, con esa actitud Ollanta podría recuperar algo de lo que ha perdido en Cusco y lo más importante podría evitar un conflicto que al parecer se viene, no sólo por lo dicho sino por otro factor a tomar en cuenta que es la protesta de los distritos de Llusco y Quiñota de la vecina provincia de Chumbivilcas en contra de las empresas mineras Ares y Anabi, algo que está ocurriendo en estos momentos y que influye en el ánimo espinarense.

7. LA RESPUESTA
La respuesta a la pregunta que anima el presente artículo, con mayor o menor acierto, sería:

El Estado, siendo eficiente y asumiendo su rol constitucional, debe hacer que Xstrata respete la Ley y el Convenio Marco, afirmar el principio de autoridad “antes de…” y el Presidente, sin necesariamente volver a sus orígenes, debe actuar imparcial y oportunamente, impulsando la inversión minera sobra la base del respeto a los derechos fundamentales, especialmente los medio ambientales, sin que Xstrata les pise el poncho.

2 comentarios:

  1. Feliz Navidad y buen Año amigo Sergio... Sergito y a tu amada Esposa

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