jueves, 11 de agosto de 2011

LA AGENDA DE ESPINAR PARA OLLANTA (I).

Por Sergio Sullca 29/06/11

Tal vez parezca atrevido que una provincia le plantee una agenda a un Presidente de la República, pero el caso Majes Siguas II puede resultar emblemático porque tiene lecciones aprendidas para el Estado peruano que bien puede tomar el nuevo gobernante para no cometer los errores de su predecesor.

Es cotidiano escuchar que el tema Majes Siguas II es un tema político y efectivamente, lo es. Y aunque muchos no quisieran, es también un tema jurídico. Cuando la situación no pudo ser resuelta por las partes - y no necesariamente porque sean incapaces sino por la injerencia de poderes fácticos e incluso, institucionales – ésta terminó por judicializarse. La situación en la frontera de Arequipa y Cusco, de ser un tema económico trascendió a lo jurídico y se politizó por muchas circunstancias que fueron cronológicamente detalladas por la prensa en ambas regiones.

En lo político, la pregunta es: ¿en qué cambia el escenario nacional y regional para Espinar con el ascenso de Ollanta a la Presidencia del Perú?. Es que acaso Ollanta con todo su poder se pondrá del lado de Espinar dándole la espalda a Arequipa o viceversa. Difícil saberlo ahora. En una ocasión dijo en Arequipa, ya en segunda vuelta, que Majes sería un proyecto de Arequipa, Cusco y el sur del Perú. ¿Qué quiso decir con eso?. Sólo él podrá dar una respuesta en el momento oportuno. Mucho antes había deslizado la posibilidad de que éste sería un proyecto bi-regional cuyo significado y contenido no se conoce puesto que no existe un documento en Cusco, y hasta donde se sabe, tampoco en Arequipa, que dé cuenta de esta idea. De momento es sólo un decir.

Desde el otro enfoque, sigue siendo un problema de derechos, por eso llegó en su última fase al Tribunal Constitucional. Por encima de los discursos políticos está el peligro que podría significar Majes para la vida y esto es principal para el Tribunal, al margen de las presiones políticas, de las inversiones privadas o de los mismos conflictos sociales, lo más importante para los magistrados es la coherente interpretación de la Constitución salvaguardando los derechos humanos. En puridad, a decir de los dogmáticos, al Tribunal no debería interesarle ninguno de los tres factores antes mencionados, pero la realidad dice que sí debe interesarle.

Volviendo al plano político con el nuevo Presidente. ¿Qué puede hacer Ollanta?. ¿Reunir a los dos Presidentes tal vez?, a diferencia de Alan, tiene la autoridad para hacerlo aunque Acurio y Guillén ya fueron demasiado lejos como para poder renunciar a sus posiciones primigenias y ambos están presionados por sus bases.

La pregunta que sigue es: ¿de qué hablaría Ollanta con los dos presidentes regionales?. Para responder, pueden servir dos datos.

Uno, el día 27 de junio, René Concha, Vice Presidente Regional de Cusco decía que Majes Siguas podía ser viable si hay ganancias compartidas, es decir, que los beneficios sean para ambas regiones recogiendo la opinión del Colegio de Ingenieros de Cusco. ¿En qué consiste esto?, no se sabe a ciencia cierta porque no hay ningún expediente técnico al respecto, tal vez concuerde con la bi-regionalidad que mencionó Ollanta pero esa idea no ha sido desarrollada, apareció junto con la idea del afianzamiento hídrico a favor de Espinar después que se realizó el famoso estudio de “confrontación de oferta y demanda hídrica”, pero ahí quedó, en mención nada más.

Dos, coincidentemente, el mismo día 27, Guillén daba a conocer a través de la nota de prensa 346 del Gobierno Regional de Arequipa, que Ollanta Humala le había asegurado que Majes iba a continuar. Lo que lleva a la siguiente pregunta: ¿Majes seguirá adelante al estilo Alan, a la mala?. Sería el peor error de Ollanta porque en los cuatro puntos cardinales de Espinar existen conflictos sociales parecidos en alguna medida. Aún está fresco el recuerdo de Tía maría en Arequipa y Challhuahuacho en Apurímac, y aún duelen las muertes en Juliaca, la Provincia de Canchis anunció ya un paro en contra del proyecto Salcca Pucara y en Chumbivilcas, la creciente actividad minera pone tenso el ambiente social, por ello, lo más torpe sería actuar como Alan. En ese sentido Ollanta tiene un cariz más humano, ojalá no cambie.

Por lo mismo el nuevo Presidente debe consultar a los técnicos de ambas partes para ver si el proyecto guarda los requerimientos de seguridad para ser viable. Tal vez la salida más decorosa para él sea exigir que se realicen los estudios de Balance Hídrico Integral y de Impacto Ambiental con la participación de todas las partes en la cuenca del Apurímac que corresponda no sólo a Caylloma sino también a Espinar, consultando a los pueblos afectados, conformar primero el consejo de cuenca, sin la presiones ni golpes bajos y que luego - como debe hacerse para lograr el desarrollo - se entre al diálogo. Néstor Cuti Huallpa, Presidente del Comité de Lucha de Espinar, lo dijo en muchas oportunidades.

De momento y volviendo al plano jurídico, que es al parecer el único espacio que le queda a Espinar, el Tribunal Constitucional debe emitir resolución antes del 28 de julio y luego de él, si es que no se apega a la Constitución como se percibe en Yauri, quedará el fuero internacional frente al cual, tanto Alan como Ollanta son dos presidentes nomás.

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