jueves, 11 de agosto de 2011

JULIA, GLADYS Y JOSÉ: LAS VÍCTIMAS DE XSTRATA

Por Sergio Sullca 22/06/11

Julia Magaño Cuti de la Comunidad Campesina de Huisa vivía en el sector de K’ata huitaña que colinda con la infraestructura del proyecto minero Antapaccay de la empresa minera Xstrata Tintaya. Este terreno fue vendido, en un número de 23 hectáreas, a la empresa, en diciembre del año 2010. Si bien se realizó la compra venta, Julia estuvo poseyendo el terreno junto con su conviviente y sus tres hijos como habitualmente lo hizo desde su nacimiento, es decir, viviendo en su estancia adobe y pastando sus ovinos y vacunos.

Luego de la firma de la escritura pública, la empresa instaló un cerco de alambres, según dicen sus representantes, con el propósito de proteger la planta de Antapaccay. Debido a un acuerdo mutuo entre los representantes de la empresa y Julia, ella podía mantener la posesión de la parte que quedó fuera del cerco de alambres.

Sin embargo, recientemente Xstrata le exigió que se retirara pero no lo hizo puesto que la empresa no cumplió con su promesa de pagar los estudios superiores de uno de sus hijos Arequipa. A lo largo del mes de mayo del presente año, los señores Enrique Velarde y Víctor Mansilla, funcionarios de Xstrata, solían ir a su domicilio en el mismo sector de K’ata huitaña para exigirle su retiro. Según afirma Julia, estas personas le decían textualmente que si no me retiraba “vendría la Policía y la botaría a patadas”. 

Y el día Viernes 10 de mayo del presente año, Xstrata cumplió sus amenazas. Cuando Julia llegó como es de costumbre a su estancia, vio que su terreno estaba tractoreado y estaban abriendo una trocha sin su consentimiento. El día sábado 11 la Policía Nacional del Perú se había instalado con sus carpas como si se tratara de un campamento. El día domingo 12 aproximadamente a las diez de la mañana la empresa, con ayuda de un tractor derribó sus tres cabañas de adobe y Finalmente el día lunes 13 aproximadamente a las doce de la noche derribaron la última cabaña de madera que tenía de la manera más abusiva agrediéndola físicamente a ella y su esposo, Dacio Giraldez Huamán y sus hijos Víctor Sulla magaño, Felix Sulla Magaño, Brian Sulla Magaño y su bebé de dos años Rolando Giraldez magaño. La prensa y la ciudadanía espinarense se enteraron recién el día martes 14 de junio, los reporteros locales lograron captar las imágenes de la maldad de Xstrata.

Julia puso su denuncia por el delito de usurpación ante el Ministerio Público el día jueves 16 de mayo y ésta tiene que seguri su curso de acuerdo al modelo procesal peruano.

Similar experiencia le tocó vivir a José Francisco Choque Álvarez y su hermana Gladys Arcangélica Choque Álvarez. Ellos vivían en su predio: “Carpaña huini phicho” colindante con la Comunidad Campesina de Huisa. En este caso, ellos son propietarios del terreno que fue comprado por sus padres todavía en 1967. A diferencia de Julia, ellos no vendieron sus terrenos a Xstrata, pero la empresa afirmaba que le había comprado este predio a el Sr. Antolín Cuti Huayta que trabajaba como pastor en el predio. José y Gladys no reconocieron aquella compra venta y obviamente contaban con la documentación que podía demostrarlo.

Como fuere, lo cierto es que ambos hermanos, al igual que Julia, estaban poseyendo su predio. Xstrata quiso pagar a los hermanos la cantidad de S/ 35000.00 (treinta y cinco mil nuevos soles), reconociendo así que efectivamente la compra venta realizada con Antolín Huayta fue anómala, pero ambos hermanos no aceptaron, así que los funcionarios de Xstrata empezaron con el hostigamiento y las amenazas, como lo hicieron con Julia, amenazas que se concretizaron el amanecer del día 26 de abril del presente año.

Un tractor abrió una trocha en “Carpaña huini phicho” y derribó la cabaña de tres habitación de José y Gladys, las constataciones que luego hizo la Fiscalía dan cuenta de lo ocurrido. Sin embargo la empresa no logró su propósito que era expulsarlos. Ambos continuaron viviendo en el terreno, en la cabaña que les quedaba, hasta la madrugada del día 07 de mayo. Ese día Xstrata no sólo destruyó lo que quedaba de su domicilio sino que los llevaron por la fuerza hasta la carretera Espinar – Imata a unos 400 metros de la cabaña, los expulsaron con violencia y sin la menor consideración.

José y Gladys Interpusieron la denuncia contra el gerente de Xstrata, Luis Rivera Ruiz por los delitos de usurpación, daños y coacción. Actualmente el caso está en investigación preliminar, el número de la carpeta en la Fiscalía es el 1806094501-2011-291. 

Hay otros casos parecidos que no son denunciados por el terror que inspira la empresa minera, y hay también un “modus operandi”. Xstrata, al no conseguir sus propósitos, es decir negociar con los particulares o las comunidades campesinas, recurre a las amenazas. Hay una constante en las versiones de las personas afectadas, Xstrata siempre dice lo mismo: “si no aceptas, igual, el Estado te quitará el terreno, vendrá la Policía y te botará”, hay un asedio permanente y al no lograr su objetivo, viene su verdadero ser, actúan de noche, con maquinaria pesada y lo más grave, la Policía siempre está con ella.

En ambos episodios, puede ser discutible el tema de la propiedad, se puede admitir una controversia jurídica donde al empresa siempre tendrá ventaja porque puede contratar a los mejores abogados a diferencia de un comunero o una comunera de a pie, sin embargo lo que está claro es que Julia, Gladys y José estaban en posesión de los terrenos y por lo mismo les asiste, los derechos reales consagrados en el Código Civil peruano.

Suponiendo que la empresa tuviera el derecho de propiedad por la suscripción de una compra venta y quisiera desalojar o lanzar a una persona. Esto podría ser posible sólo después de un trámite judicial, tal vez de desalojo por ocupante precario, con una sentencia firme, no lo hizo. En los dos casos citados no existe orden judicial alguna para que Xstrata actuara de esa forma y mucho menos para que la Policía actúe desalojando a una persona. Sin autoridad judicial alguna, Xstrata hizo gala del salvajismo con que suele actuar cuando alguien no hace caso de sus órdenes.

¿Qué país es éste en el que una empresa minera está por encima de la institucionalidad? El Ministerio de Energía y Minas se ha tomado a pecho eso de la autorregulación de las empresas mineras, abdicando a la responsabilidad que tiene dentro del Estado de Derecho. Lo ocurrido como en tantas de las acciones de Xstrata, es inconcebible.

Esta empresa le miente al país diciendo que es socialmente responsable, viola la ley y queda en la impunidad. Felizmente, todo lo dicho en el presente artículo está debidamente documentado y ya el FUDIE, la FUCAE y el AUPE, organizaciones representativas de Espinar, emitieron enérgicos pronunciamientos a través de los medios de comunicación y aunque no se tenga fe en la Fiscalía, ambos hechos deben concluir en un juicio a Xstrata y una sanción no sólo del Poder Judicial sino también del Ministerio de energía y Minas, así como una sanción moral del Pueblo cusqueño y peruano.

1 comentario:

  1. Qué injusticia!!!!!!!!!!! Es increíble todo lo que puede hacer el dinero, el poder en manos de personas que sólo velan por sus intereses sin importarles el dolor, sufrimiento y futuro de los demás!!!!!!! Qué cólera! Tal pareciera que el término "JUSTICIA" es letra muerta para una persona de una posición sencilla y humilde pero dueña en aquelas que ostentan el poder!!!!!!!!... Ojala que las personas que tienen a su cargo la desición de este caso sepan administrar correctamente JUSTICIA!

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